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Espinal,   Valentín
Caracas 14.2.1803 —
Caracas 28.11.1866

Impresor, editor y político. Como ha sido explicado por Pedro Grases «.. .Valentín Espinal es el primer gran impresor venezolano de la República...». En 1815, a los 12 años de edad, ingresó en el taller de imprenta de Juan Gutiérrez Díaz, en Caracas. Una vez lograda la independencia política y al quedar al frente de la imprenta, ya que su dueño debió abandonar el país por habérsele incluido en el decreto de expulsión de los españoles desafectos al régimen republicano, es el primer impresor nacido en Venezuela, quien a lo largo de 43 años realizará intensa labor en favor del desarrollo de la cultura venezolana. En 1822, contrajo matrimonio con Encarnación Orellana y desde 1823 su nombre comenzó a aparecer en los numerosos impresos que van saliendo de su taller. Entre 1823 y 1864 saldrán de su imprenta más de 600 impresos entre libros, folletos, hojas sueltas, periódicos y revistas, pero no sólo será impresor sino también editor. En ese campo resaltan importantes iniciativas suyas como la publicación del Breve diccionario de sinónimos de la lengua castellana (1828), de José López de la Huerta; el Derecho de jentes (1837) de Andrés Bello, cuya primera edición se había publicado en Chile en 1832; el Diccionario razonado de legislación civil, penal, comercial y forense (1840) obra de Joaquín Escriche, edición corregida y aumentada por profesores de la Universidad de Caracas; en 1842, imprimió el Manual o compendio de cirujía, del doctor José María Vargas; en 1850, realizó la primera edición venezolana de la Gramática de Andrés Bello, la cual había aparecido en Santiago de Chile 3 años antes. En 1842, publicó el libro de madame Beaumont El almacén de los niños para el cual escribió un prólogo que insertó previamente en la Gaceta de Venezuela (núm. 597, 19.6.1842). Agustín Millares Carlo subrayó el valor de esta edición. Esta no será la única vez que Espinal manifieste su interés por la educación en el país. Estas pocas muestras bastan para dar una idea de su labor tipográfica. Pero esta no se quedó allí sino que su taller fue escuela para la formación de futuros artesanos del arte de imprimir: Valdés, Machado, Echeverría, Zarzamendi, Martel, Castro, Carias, Llaguno y otros, quienes siempre se honraron de recordar al maestro. Espinal perteneció a la llamada Generación de 1830, la que puso en marcha al país después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia. Desde muy joven participó en la vida pública. En 1823, era miembro de la Municipalidad de Caracas. Por encargo de la corporación escribió, en 1827, la descripción de la entrada del Libertador a Caracas aquel año y la imprimió al año siguiente; en 1828, representó a Venezuela en la Convención de Ocaña. Fue miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País en la cual presentó el proyecto, escrito en colaboración con Pedro Pablo Díaz, para la creación de una Escuela Normal. En 1833 fue nombrado diputado. En 1835, apoyó la candidatura de José María Vargas a la Presidencia de la República. Ese mismo año hizo un viaje a Estados Unidos. En 1840, se encontró entre los fundadores del Partido Liberal, agrupación de la cual se separó muy pronto. Entre 1841 y 1842 fue diputado; en 1844, vicepresidente del Senado. Ese mismo año se encontró entre los fundadores de una Sociedad Patriótica de efímera vida. En 1848, abandonó el país luego de los sucesos del 24 de enero. En 1855 reaparece pronunciando un discurso, en un banquete ofrecido al presidente de la República José Tadeo Monagas, en el cual pidió amnistía y abogó por la paz. En 1858, es diputado por Caracas en la Convención de Valencia. En 1859, el inicio de la Guerra Federal lo desconcierta y le duele el nuevo derramamiento de sangre sin sentido; escribe sus reflexiones sobre el momento en las misivas que dirige a su amigo el sacerdote José A. Ponte y a su propio hijo Ricardo. Por el hecho de expresar claramente sus convicciones sobre los problemas del país, debió abandonarlo por orden del ministro Ángel Quintero. Sobre los motivos de su exilio escribirá una significativa carta al general José Antonio Páez. Saldrá de Venezuela en 1861 y durante los 2 años que duró su ausencia escribió (3.8.1861-1.7.1863) su Diario de un desterrado, el cual permaneció inédito por más de un siglo hasta que lo editó Pedro Grases en 1966. El Diario de Espinal constituye un documento fundamental para el conocimiento de su personalidad y de su época. Es testimonio claro de sus anhelos y deseos en favor del país. Mientras pasa su tiempo en Europa, viajando a través de Inglaterra, Francia, Italia y España, no dejará de estar inquieto por los sucesos de Venezuela. Espinal regresó a Caracas en 1863. En 1866, meses antes de su muerte, escribe un extenso informe sobre el estado de la educación pública en el país. A lo largo de su vida expresó sus ideas a través de hojas sueltas, en discursos parlamentarios, en páginas de polémicas y en epístolas a sus amigos y familiares. 

Autor: Roberto J. LoveraDe Sola
Bibliografía directa: Espinal, Valentín. Al señor Tomás Lander. Caracas: Carta: mi querido hijo Ricardo. Caracas: s.n., 1860;-- . Diario de un desterrado. Caracas: Ediciones del Cuatricentenario de Caracas, 1966;--. Documento para la historia. Caracas: s.n., 1859;--. Honores públicos al Libertador. Caracas: s.n., 1842;--. Sucinta descripción de la entrada del Libertador Presidente en Caracas, el 10 de enero de 1827. Caracas: Imprenta de Valentín Espinal, 1827;--. Triunfo de la justicia, restauración del derecho de propiedad 1889. Caracas: s.n., [1889];--. Verdades amargas de la actualidad. Caracas: Imprenta de Soriano Sucesores, 1892.
Bibliografía indirecta: Grases, Pedro. Centenario de Valentín Espinal, 1803-1866. Caracas: Editorial Ariel, 1966;--. Cuatro varones venezolanos: Valentín Espinal, Arístides Rojas, Manuel Segundo Sánchez, Vicente Lecuna. Caracas: s.n., 1953;--. Facsímiles de Valentín Espinal. Caracas: Fundación Eugenio Mendoza, 1966; Reyes Baena, j.f. Biografía de Valentín Espinal. Caracas: Ministerio de Educación, 1973.
Iconografía: Fotografía, c. 1860; reproducción: Espinal, Valentín, Diario de un desterrado, Caracas, Ediciones del Cuatricentenario de Caracas, 1966. Grabado, colección Biblioteca Nacional, Caracas.
Hemerografía: Briceño Perozo, Mario. «Carta de Valentín Espinal para Manuel de Ancízar». En: Boletín del Archivo General de la Nación. Caracas, núm. 211, julio-diciembre, 1966.
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