Petare (Edo. Miranda) c.1805 —
Valencia (Edo. Carabobo) 12.6.1875
Militar y político. Presidente de la República (1858-1859). Hijo de Juan Manuel Castro y de Margarita Contreras. De origen humilde, solo recibe una instrucción rudimentaria. Abraza la carrera de las armas y sirve en los ejércitos de la Gran Colombia donde alcanza el grado de alférez. Como teniente del batallón Anzoátegui, bajo las órdenes de Pedro Carujo, participa en la Revolución de las Reformas y cumple la misión de mantener una guardia en la habitación del presidente de la República, doctor José María Vargas, después de su arresto (julio 1835). En 1836 es apresado en oriente, acusado de haber asesinado a Francisco Sucre. Liberado al año siguiente, legaliza, el 19 de octubre de 1843 su concubinato de 11 años con María Nieves Briceño, hija natural del general José Laurencio Silva. Rehabilitado y reincorporado al ejército como subteniente (1845), participa bajo las órdenes del general José Antonio Páez en la campaña contra la insurrección campesina dirigida por Francisco J. Rangel y Ezequiel Zamora (1846-1847), derrotando a Zamora en el sitio de Los Leones, cerca de Güigüe (Edo. Carabobo). Capitán, bajo las órdenes del coronel Domingo Hernández, entra al servicio del gobierno del presidente José Tadeo Monagas. Enviado a Curazao para espiar a Antonio Leocadio Guzmán (1848), entonces desterrado en esa isla, es ascendido a comandante y se une a la campaña contra el alzamiento del general José Antonio Páez (julio-agosto 1849), siendo nombrado comandante de armas y gobernador de la provincia de Apure (1849). Ascendido a general de brigada (1854), desempeña el cargo de comandante de armas de Carabobo y dirige la campaña contra la Revolución Liberal Conservadora de junio de 1854, participando en los combates de Montalbán y Bejuma y aceptando la rendición del comandante Antonio José Vásquez (julio 1854). Gobernador de la provincia de Carabobo (22-12-1855-1858), es ascendido a general de división (1856). Acepta unirse al levantamiento fomentado contra el presidente José Tadeo Monagas, convirtiéndose en el jefe militar de la insurrección (10.3.1858). Tras la renuncia de Monagas (5.3.1858), Castro hace su entrada en Caracas como general en jefe del Ejército Libertador y es encargado del Poder Ejecutivo (15.3.1858). Elegido presidente provisional de la República por la Convención de Valencia (8.7.1858), solicita ante la Convención que le sean otorgados poderes especiales para intervenir en la resolución del conflicto diplomático surgido a raíz del asilo de José Tadeo Monagas en la Legación francesa y de la firma del llamado Protocolo Urrutia. Ante la intervención de Fermín Toro en los debates y los rumores de una conspiración para derrocar el nuevo gobierno, la Convención accede a conceder los poderes especiales (5.8.1858). Monagas se marcha al exilio y se resuelve momentáneamente la crisis. Al ser sancionada la nueva Constitución, el 31 de diciembre de 1858, Julián Castro es nombrado presidente interino (4.1.1859), hasta que se puedan celebrar las elecciones, pero el inicio de la Guerra Federal en Coro (20.2.1859) y los levantamientos de Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón en Barinas y Apure aceleran el desenlace. Apoyado por los grupos «oligárquicos», pero deseoso de mantenerse en el poder, Castro inicia una serie de maniobras políticas: con el pretexto de enfermedad, se retira de la presidencia el 7 de junio de 1859 y deja que el vicepresidente Manuel Felipe de Tovar conforme un nuevo gobierno de marcada tendencia conservadora; el 13 de junio de 1859, sorpresivamente, vuelve a asumir el mando y reúne un nuevo ministerio de tendencia liberal. Ante la manifiesta duplicidad del presidente, los grupos conservadores deciden derrocarlo y el 1 de agosto de 1859. Castro es arrestado. Enjuiciado por el delito de traición (abril-julio 1860), es desterrado (31.7.1860). Se ignora cuáles son sus actividades hasta julio de 1871, cuando reaparece en el escenario político como protegido del presidente Antonio Guzmán Blanco y es nombrado jefe del Ejército Liberal del Centro (octubre 1871). Participa en la campaña contra el levantamiento del general Matías Salazar (marzo 1872), es miembro del Gran Tribunal que sentencia a Salazar a la pena de muerte por fusilamiento (16.5.1872) y comanda el pelotón que lleva a cabo la ejecución. Fue masón en grado 18.