San Jerónimo (Colombia) 2.5.1791 —
Bárbula (Edo. Carabobo) 30.9.1813
Oficial que peleó por la libertad de Venezuela en la Guerra de Independencia. Héroe de Bárbula. Sus padres fueron el comerciante francés Juan Luis Girardot y la dama antioqueña María Josefa Díaz Hoyos. Atanasio y sus hermanos Pedro y Miguel, se dedicaron desde muy jóvenes al servicio de las armas. Atanasio hizo estudios de jurisprudencia en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Santa Fe de Bogotá, en donde tuvo por profesores a Camilo Torres y José María del Castillo. Su carrera militar la inició como teniente del batallón de infantería auxiliar de la guarnición de Santa Fe, y después de 1810, en el batallón de Voluntarios de las Guardias Nacionales a las órdenes del coronel Antonio Baraya. Su actuación al frente de la vanguardia patriota en la campaña del Sur de la Nueva Granada contra las tropas realistas del gobernador de Popayán, fue decisiva para el primer triunfo de las armas republicanas en la batalla del Bajo Palacé el 28 de marzo de 1811. Posteriormente, intervino en la primera guerra civil granadina entre centralistas y federalistas, derrotando a los primeros en los combates de Paloblanco y Alto de la Virgen; y fue derrotado, a su vez, por las tropas de Antonio Nariño en el cerro de Monserrate en Bogotá (9.1.1813). Su primera acción de guerra en Venezuela fue en la Angostura de La Grita (13.4.1813) bajo las órdenes del coronel Manuel del Castillo y Rada; realizó otras acciones militares en la Campaña Admirable de 1813. El Congreso de Nueva Granada apoyó al Libertador Simón Bolívar con un contingente de unos 600 soldados para la libertad de Venezuela, entre cuyos oficiales se cuentan Atanasio Girardot, Antonio Ricaurte, Hermógenes Maza, Joaquín París y otros. Al frente de la vanguardia del Ejército Libertador, Girardot derrotó las tropas realistas en la altura de Ponemesa y en el combate de Agua Obispos, contra el capitán Manuel de Cañas. El 31 de julio de 1813, participó en el combate de Taguanes. Después de la liberación de Caracas y durante el primer sitio de Puerto Cabello, Bolívar se repliega a Valencia; pero habiendo salido Domingo de Monteverde de aquella plaza, el Libertador marchó a su encuentro y en las alturas de Bárbula atacó la vanguardia realista, mandada por Remigio Bobadilla (30.9.1813). La victoria fue de Bolívar, pero a costa de la vida de Atanasio Girardot, quien cayó envuelto en la bandera republicana. Ese mismo día, el general Simón Bolívar expidió en su cuartel general de Valencia una ley para honrar su memoria; en el artículo 3° se disponía: «... Su corazón será llevado en triunfo a la capital de Caracas, donde se le hará la recepción de los libertadores y se depositará en un mausoleo que se erigirá en la Catedral Metropolitana...». En cumplimiento de esta disposición, una procesión cívica y religiosa salió de Valencia el 10 de octubre. Un documento coetáneo la describe así: «...Los batidores precedían el cortejo triunfal y la urna que encierra el corazón, conducida por el Vicario general del Ejército, seguía con guardia de los Carabineros Nacionales. El general en jefe y su Estado Mayor iba después acompañado de la guardia de honor; y cerraban la marcha tres compañías del Escuadrón de Dragones...». Pasaron por los Guayos, Guacara, San Joaquín, Maracay, Turmero, San Mateo, La Victoria, El Consejo, San Pedro y Antímano, y en cada uno de los templos del trayecto se le hicieron funerales. «...En muchos pueblos [continúa el documento], las más hermosas jóvenes vestidas con los colores nacionales, se anticipaban hasta grandes distancias al recibimiento, coronaban al jefe Libertador, recitaban composiciones poéticas en su honor y en el de Girardot, y cantaban marciales estrofas a la libertad y a la gloria...». Desde El Consejo, Bolívar se adelantó hacia Caracas, a fin de participar en el recibimiento del corazón del héroe a su llegada a la capital. Esta se produjo el 14 de octubre de 1813. Desde Antímano, en cuya iglesia había sido depositada la urna la víspera, y adonde fueron a acompañarla Bolívar y las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, el cortejo se dirigió a la catedral. Allí se hizo un solemne funeral y quedó depositado el corazón de Girardot, mientras se terminaba el mausoleo definitivo previsto, el cual se edificaba en la capilla de la Santísima Trinidad, devoción de la familia Bolívar.