solo título
Hernández de Sanabria,   Tomás
Caracas 28.1.1752 —
Caracas 9.9.1838

Abogado y catedrático. Rector de la Real y Pontificia Universidad de Caracas. Hijo del capitán José Hernández de Sanabria y de Margarita Velásquez. Su padre defendió La Guaira al frente de milicias urbanas contra el ataque inglés dirigido por el almirante Charles Knowles, el 18 de febrero de 1743, en época del gobernador Gabriel José Zuloaga. El abogado fue inflexible en el mantenimiento de los postulados filosóficos en que se formó, como hombre fiel a la causa monárquica. Poco significó para él que, en 1797, un grupo de rebeldes hablase de los derechos del hombre, o que 2 reales cédulas planteasen conceptos igualitarios como la de «Gracias al Sacar»; o que, en 1808, un grupo de notables aspirase a formar una Junta de Gobierno y que luego triunfasen el 19 de abril de 1810 y el 5 de julio de 1811; y que en 1821 y 1823, respectivamente, se consolide la independencia de Venezuela en las batallas de Carabobo y del lago de Maracaibo. Entre 1765 y 1781, será bachiller y doctor en filosofía; bachiller en cánones y licenciado y doctor en leyes y finalmente se recibirá de abogado. En 1783 casa con María de la Asunción Meleán y Tovar. En 1794 y en 1809 es rector de la Real y Pontificia Universidad de Caracas. Igualmente fiscal del Tribunal Eclesiástico y defensor de las misiones capuchinas. Durante el gobierno de Domingo de Monteverde, en 1812-1813, Hernández de Sanabria no fue tomado en cuenta. Mas cuando llega José Tomás Boves (1814), aparece en el Tribunal de Apelaciones, en unión de Juan Rojas y Francisco Rodríguez Tosía, bajo la presidencia del marqués de Casa León. Para la época, era gobernador de Caracas el coronel Juan Nepomuceno Quero. Bajo la gestión militar del general Pablo Morillo, vuelve a figurar como primer ministro del Tribunal Superior de Apelaciones, a mediados de 1815. Este tribunal dura meses. A poco fue restablecida la Real Audiencia. En 1817, Hernández Sanabria sufre los efectos del empréstito de 200.000 pesos que el gobernador Juan Bautista Pardo implementa para someter a los habitantes de Caracas. Alega en varias instancias ante el intendente general, Francisco Javier Arambarri, ante la Junta Superior de Real Hacienda, invoca su lealtad al Rey; dice que sus haciendas de Santa Lucía, Santa Teresa y Ocumare están arruinadas; lo mismo que sus hatos de Paya y Bejuquero, todo para librarse del pago de los 1.000 pesos que le habían fijado. De estos pagará 650, después que le situaron soldados frente a su casa. Una nueva desilusión va a ensombrecer su vida: aspira a ser nombrado oidor, y a que el Rey le otorgue un título nobiliario, el de marqués de Santa Lucía. Desde 1815 y 1816, había hecho las representaciones necesarias, pero el triunfo de las armas republicanas se produjo en 1821, sin que llegase a obtener ni uno ni otro. Después de la batalla de Carabobo, Hernández de Sanabria se retiró de la vida pública, sin renunciar a sus ideas monárquicas, pero acatando las instituciones republicanas. Pasaba largas temporadas en sus haciendas; y tuvo la satisfacción de ver a su hijo, Tomás José Hernández de Sanabria, también abogado, ocupando destacadas posiciones en la vida pública a partir de la década de 1820.

Autor: José Antonio de Armas Chitty
Bibliografía directa: Mérida, Rafael Diego. A los colombianos de Venezuela: contestando el artículo del marqués imaginario de Santa Lucía, Tomás J. Hernández Sanabria. Curazao: s.n., 1825; Parra Márquez, Héctor. El Dr. Tomás Hernández Sanabria. Caracas: Tipografía Vargas, 1970.
Iconografía: El rector Tomás Hernández de Sanabria recibiendo la tesis del presbítero Juan Félix de Arana, Juan Lovera, óleo/tela, 1809, colección: Hernando Sanabria Boulton; reproducción: Duarte, Carlos F., Juan Lovera, el pintor de los próceres, Caracas, Fundación Pampero, 1985.
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