Movimiento revolucionario de tendencia democrática que se alimentó de las ideas recogidas en Chile por su principal protagonista, Rafael Alvarado Franco, un joven instructor de artillería, nacido en 1898 en Nirgua (Edo. Yaracuy), enviado al Perú a hacer cursos de especialización y mejoramiento. Estalló al amanecer del 7 de abril en el cuartel de Miraflores, sede teórica del Poder Ejecutivo, pues el presidente de la República, general Juan Vicente Gómez, despachaba normalmente desde Maracay (Edo. Aragua). La dirigió el propio capitán Rafael Alvarado con la cooperación de los subtenientes Rafael Antonio Barrios, Agustín Fernández, Leonardo Leefmans y Faustino Valero; los cadetes de la Escuela Militar: Eleazar López Wolkmar (hijo del general Eleazar López Contreras, entonces jefe de la guarnición de Caracas), Antonio J. Ovalles Olavarría, Benjamín Delgado Leefmans y Armando J. Chávez; algunos sargentos; los estudiantes universitarios Jesús Miralles, Fidel Rotondaro, Germán Tortosa, Francisco Rivas Lázaro, Antonio Arráiz, Juan José Palacios, Luis Manuel García, Gustavo Tejera y César Camejo; el dentista Rafael Franco, hijo; Francisco Betancourt Sosa; el capitán chileno Pedro Dubournais; los trabajadores Aurelio Esparragosa y Julio Naranjo, varios miembros de la Federación de Estudiantes Venezolanos y obreros de la fábrica de vidrio de Maiquetía. Los conspiradores tomaron el cuartel de Miraflores y se dirigieron a hacer lo mismo en el cuartel San Carlos, pero los allí comprometidos habían sido dominados por el propio general López Contreras. Fracasó la insurrección, pero fue un gesto revolucionario trascendente. El capitán Alvarado declararía que «...después, de la fiesta de los estudiantes comprendí que el estado de ánimo del pueblo de Venezuela, en un momento dado, era posible que acompañara a algún individuo de ideas nuevas (sin ser socialista) hasta la realización de un plan preconcebido...». Todos los involucrados en la sublevación fueron detenidos y juzgados bajo condiciones de tortura y sevicia. El capitán Alvarado murió en la prisión del castillo de Puerto Cabello, el 12 de diciembre de 1933 y la mayoría de sus compañeros permaneció en la cárcel hasta la muerte del general Gómez en diciembre de 1935. El expediente contentivo del juicio estuvo desaparecido hasta que, en 1977, lo localizó Alexis Gallegos, hijo del novelista Rómulo Gallegos, quien lo entregó al historiador Rafael Ramón Castellanos que lo publicó, el año siguiente con notas y comentarios.
Tema relacionado: Gómez, Juan Vicente, gobierno de.
Betancourt Sosa, Francisco. Pueblo en rebeldía; relato histórico de la sublevación militar del 7 abril de 1928. Caracas: Ediciones Garrido, 1959; Castellanos, Rafael Ramón. La sublevación militar del 7 de abril de 1928. Caracas: Italgráfica, 1978.