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La Delpiniada

Se conoce con este nombre el acto bufo celebrado en el teatro Caracas la noche de Santa Florentina, el 14 de marzo de 1885, en honor del poeta desquiciado Francisco Antonio Delpino y Lamas; incluyendo también esta denominación todos los preparativos y pormenores que se llevaron a cabo para la realización de la apoteósica velada y los eventos que posteriormente se derivaron de la misma, cuya razón intrínseca fue la burla subversiva a la adulación con que el mundo intelectual se rendía a los pies del Ilustre Americano Antonio Guzmán Blanco. Era de conocimiento general que esta actitud alabanciosa, nacida de los cenáculos intelectuales, afectaba enormemente las manifestaciones artísticas del país, por lo que un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Lucio Villegas Pacheco, Manuel Vicente Romerogarcía y Francisco L. Caballero, ideó hacer una velada literaria en honor al mencionado poeta, llamado por todos «el chirulí del Guaire». La velada parodió sin concesiones las manifestaciones de alabanza que corrientemente se hacían a Guzmán Blanco. Era Delpino y Lamas un modesto habitante del barrio caraqueño de El Guarataro, obrero de una fábrica de sombreros, que se complacía en escribir versos, una extraña y confusa forma de poesía, a los que denominaba en conjunto «Metamorfosis». Había militado en la Guerra Federal bajo las órdenes de Leoncio Quintana a quien imitaba, entre otras cosas, por la forma caprichosa de sus bigotes. La popularidad de Delpino, de su excéntrico comportamiento y sus versos, era cada vez mayor y él la agradecía con emocionadas arengas que solo contribuían a engrandecer su fama de lunático. Una vez concebida la idea, los delpinistas nombraron, el 6 de febrero de 1885, una junta directiva que se encargaría de la celebración, acordando asimismo conceder una medalla de oro a Delpino «en nombre de la juventud caraqueña». El poeta rechazó el homenaje en una nota plena de sentimiento publicada en el Diario de Avisos, el 27 de febrero del mismo año. Pero los delpinistas insistieron, haciendo del «Pasaje del Centenario» su cuartel general y del diario EI Delpinismo, fundado alrededor de las celebraciones, su principal órgano de opinión. La noche de Santa Florentina, el poeta fue buscado por una delegación en un vehículo descubierto y llevado al teatro Caracas, completamente lleno para la velada, cuyo programa incluía piezas musicales a toda orquesta, la puesta en escena de una comedia especialmente hecha para la ocasión, ofrendas y discursos. El momento culminante de la velada fue la coronación de Delpino, cuando la corona de laureles, que era excesivamente grande, quedó colgando del cuello del poeta como un collar sobre su levita. Al finalizar el acto, la multitud tomó a Delpino en hombros y lo devolvió a su domicilio de El Guarataro para sellar la velada con una apoteosis final. Las reseñas del evento fueron elocuentes y prolijas en detalles y posteriormente, se publicó una edición con todos los textos de la velada. Aunque no hubo alusiones expresas a Guzmán Blanco, la respuesta oficial no se hizo esperar; los organizadores del evento fueron encarcelados y clausurado su periódico. Se dice que cuando Guzmán Blanco, quien se hallaba en París preparándose para regresar a Venezuela, supo del espectáculo, comprendió en seguida el alcance de sus efectos.

Temas relacionados: Crespo, Joaquín, gobiernos de (1884-1886); Humorismo.

Autor: Olga Santeliz Cordero
Bibliografía directa: La Delpiniada. 2a ed. Caracas: Fundación Shell, 1967; Torres, Ildemaro. El humorismo gráfico en Venezuela. Caracas: Ediciones MARAVEN, 1982; Velada literaria en honor al Excelentísimo Señor Don Francisco Antonio Delpino y Lamas verificada en el Teatro Caracas la noche de Santa Florentina, 14 de marzo de 1885. Caracas: Tipografía El Cojo, 1885.
Hemerografía: Coll, Pedro Emilio. «La Delpiniada: crónica del ocaso de Guzmán Blanco», en: Revista Nacional de Cultura. Caracas, núm. 7, mayo 1939; Sanoja Hernández, Jesús. «A un siglo de la Delpiniada: un poeta entre el disparate y la anticipación», en: Papel Literario de El Nacional. Caracas, marzo 17, 1985.
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