Aragua de Barcelona (Edo. Anzoátegui) 4.5.1795 —
Maracaibo (Edo. Zulia) 15.7.1858
General de la Independencia; presidente de la República (1851-1855) y libertador de los esclavos. Cuarto hijo del matrimonio constituido por Francisco José Monagas Hernández y María Perfecta Burgos Villasana, criollos ambos. Su padre era ganadero en la región barcelonesa. Con sus otros hermanos varones, entre ellos José Tadeo, el mayor (quien le llevaba 10 años), ayudó a su padre en el manejo de las propiedades ganaderas que poseía o administraba. Así, todos los Monagas fueron excelentes jinetes. Cuando se inició en 1810 la Guerra de Independencia, se alistó como soldado en las fuerzas armadas republicanas, secundando, sobre todo al comienzo, a su hermano primogénito. Participó en la campaña contra los realistas de Guayana (1811-1812), que terminó en fracaso. Cuando el general Santiago Mariño reinició la lucha en el oriente del país a comienzos de 1813, José Gregorio Monagas se unió a su ejército y bajo las órdenes directas del general Manuel Piar, fue de los sitiadores de Maturín (marzo 1813) y participó en las batallas dadas en esa población contra los jefes realistas Lorenzo Fernández de La Hoz (11.4.1813) y Domingo de Monteverde (25.5.1813), quienes resultaron derrotados. El 11 de septiembre de ese año, peleó a las órdenes de su hermano José Tadeo en el combate de Cachipo, en la región barcelonesa, donde lograron rechazar y hacer retroceder al caudillo realista José Tomás Boves. Hizo, luego, la campaña del Centro, emprendida por el general Mariño en auxilio de Simón Bolívar. José Gregorio Monagas se distinguió en las batallas de Bocachica (31.3.1814), El Arao (16.4.1814) y primera de Carabobo (28.5.1814), todas ellas victoriosas, a las órdenes del general Mariño y luego, a las del Libertador. Había sido ascendido ya para entonces a capitán. Se halló después en la derrota sufrida por los patriotas en la batalla de La Puerta (15.6.1814) y sin dejar de combatir, participó en la retirada a oriente donde se halló en las acciones de Aragua de Barcelona (17.8.1814), Los Magüeyes (9.11.1814) y Urica (5.12.1814) todas ellas desfavorables para los republicanos y en la última de las cuales murió Boves. Todavía luchó Monagas a las órdenes del general José Félix Ribas, en el último intento por defender a Maturín, pero derrotados allí por Francisco Tomás Morales el 11 de diciembre de 1814, pereció definitivamente la Segunda República y las tropas republicanas que lograron salvarse se dispersaron. Los hermanos Monagas reiniciaron la lucha de guerrillas casi de inmediato, combatiendo José Gregorio a las órdenes de José Tadeo en San Diego de Cabrutica (15.3.1815), en Peñas Negras (24 marzo) y en El Palmar (4 abril), acciones que resultaron exitosas. A partir de ese momento, se destacaron ambos hermanos como los principales caudillos independientes en la región barcelonesa, e inclusive, siempre juntos, llevaron las hostilidades a Guayana, donde pelearon en combates y escaramuzas, vencedores unas veces, derrotados otras, en Moitaco (26.5.1815), La Mesa de Angostura (28 mayo), Orocopiche (9 junio) y San Pedro (9.7.1815). Durante el resto de 1815 y los primeros meses de 1816, José Tadeo, ya general y José Gregorio, coronel, luchan lado a lado. Se unen luego al ejército que mandan sucesivamente los generales Gregor MacGregor, con quien triunfan del coronel realista López en El Alacrán (6.9.1816) y Manuel Piar, a las órdenes del cual derrotan al brigadier Francisco Tomás Morales en El Juncal (27.9.1816). En estas y otras acciones anteriores el entonces coronel José Gregorio Monagas se gana el sobrenombre de «Primera Lanza del Oriente» que, más adelante, le confirmará el Libertador. Durante la campaña libertadora de Guayana iniciada por el general Piar y concluida por el Libertador en 1817, José Gregorio actúa para contener a las fuerzas realistas en las zonas de los actuales estados Anzoátegui y Guárico. En 1818, hizo la campaña del centro bajo las órdenes directas del Libertador, hallándose en todas las acciones de esta principalmente en la derrota que sufrió el general Pablo Morillo en Calabozo (12.2.1818), en el combate de La Auriosa (15 febrero) donde tuvo como jefe directo al general José Antonio Páez, y en El Sombrero (16 febrero). En estos y otros encuentros Monagas tomó parte siempre como oficial de caballería. Después de haber penetrado en los valles de Aragua, José Gregorio y su hermano José Tadeo (quien mandó en ese combate) fueron derrotados por la caballería realista en Maracay (14.3.1818). José Gregorio Monagas peleó luego en la batalla de Semén (18.3.1818), donde los republicanos, al mando del Libertador, resultaron vencidos. Protegiendo la retirada, y siempre al lado de Bolívar, luchó Monagas en la batalla de Ortiz el 26 de marzo siguiente. Durante el año 1819, sirvió a las órdenes del general Pedro Zaraza en los llanos guariqueños, en una serie de acciones contra el oficial realista Juan Juez, pero en 1820, ya de nuevo al lado de su hermano José Tadeo, tomó parte en los combates victoriosos de Santa Clara (17.3.1820), Güere (7.6.1820) y Quiamare (2.11.1820), que contribuyeron decisivamente a la liberación de su provincia natal y luego de la ciudad de Barcelona. Terminada la guerra en el oriente con la rendición de Cumaná en 1821, el general José Tadeo Monagas asumió la Comandancia General de la provincia de Barcelona y, a fines de 1822, nombró a su hermano el coronel José Gregorio, comandante militar de la capital de la provincia. Hubo oposición a este nombramiento por parte del general José Francisco Bermúdez, por el hecho de los lazos de familia que los unían, pero el gobierno central, entonces en Bogotá, ratificó el nombramiento a comienzos de 1823. Hacia esos años, el coronel José Gregorio Monagas se unió con Benita Marrero y fallecida esta, con su hermana Clara Marrero. De ambos matrimonios hubo descendencia: José Gregorio y Julio César, del primero; Carlos, Domingo, Anacleto, Perfecta, Vestalia, Clara Rosa, Cruz María, Eurípides y Francisco José, del segundo. En 1824, habiendo solicitado refuerzos el Libertador desde el Perú, José Gregorio Monagas, que era ya general de brigada graduado, condujo una expedición militar que salió de Venezuela y a través del istmo de Panamá llegó al Perú. Aunque ya no tuvo oportunidad de participar en la batalla de Ayacucho, estuvo con sus fuerzas, al mando del general Bartolomé Salom, en el sitio de la plaza fuerte de El Callao durante todo el año de 1825, hasta que el último jefe español que mantuvo su bandera en el Perú, el brigadier José Ramón Rodil, se rindió a comienzos de 1826. Así terminó su carrera militar en la Guerra de Independencia, lo cual le valió que después de regresar a Venezuela el Libertador lo nombrase general de brigada efectivo en 1827. Residente en Barcelona y en las haciendas heredadas de sus padres o adquiridas con sus haberes militares, Monagas compartió su vida entre la atención de sus propiedades y el ejercicio de cargos militares cuando se le llamó al servicio. En 1831, después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia, los hermanos Monagas mantuvieron por un tiempo en el oriente la causa de la unión grancolombiana, actuando José Gregorio frente al presidente José Antonio Páez como jefe de la caballería oriental. Pero no se llegó al derramamiento de sangre y el movimiento político se cerró con un acuerdo. En 1835 José Gregorio Monagas fue uno de los sostenedores de la Revolución de las Reformas (igual que su hermano José Tadeo) y combatió en el oriente y en el Guárico contra las fuerzas constitucionales que mandaba el general Páez. Derrotado este movimiento político en 1836, los Monagas no fueron molestados, pero quedaron por algún tiempo al margen de la vida pública. En 1844, el presidente Carlos Soublette nombró a José Gregorio comandante de armas de Barcelona, cargo que ejerció hasta 1848. Durante la campaña electoral de 1845-1846 se produjo un distanciamiento circunstancial entre José Tadeo y José Gregorio, pues mientras el primero era el candidato presidencial de los conservadores, auspiciado por Páez y Soublette, la candidatura del segundo fue lanzada en las columnas del periódico barcelonés El Republicano, como uno de los portavoces del liberalismo. Aunque la candidatura presidencial de José Gregorio Monagas tuvo cierto apoyo regional, fue la de su hermano la que triunfó. Después de los sucesos del 24 de enero de 1848 y de haberse alzado en armas el general Páez contra el presidente José Tadeo Monagas, José Gregorio acudió en auxilio de su hermano y, en 1848-1849, como segundo jefe de las Fuerzas Armadas y comandante en jefe del oriente, combatió con éxito para sostener al régimen en las campañas del Guárico, Barcelona, Maturín, Cumaná y Margarita. El 22 de marzo de 1849 fue ascendido a general de división. Restablecida la paz, fue candidato a la presidencia de la República, compitiendo con dirigentes liberales como Estanislao Rendón y Antonio Leocadio Guzmán. Con el apoyo de su hermano fue elegido, posesionándose en Caracas el 5 de febrero de 1851. Durante su gestión tuvo que enfrentar varias rebeliones de los paecistas o conservadores y se distanció políticamente de su hermano, aunque sin romperse la armonía familiar. La medida de gobierno más importante llevada a cabo por él como presidente fue la abolición definitiva de la esclavitud en Venezuela, el 24 de marzo de 1854. El 10 de abril siguiente, el Congreso le otorgó el grado de general en jefe. En las elecciones de ese año apoyó la vuelta al poder de su hermano, quien resultó elegido. José Gregorio Monagas entregó la presidencia el 20 de enero de 1855 y se retiró a la vida privada en Barcelona. Durante el año de 1856 se produjo un intercambio de correspondencia entre el presidente y su hermano; este último no aprobaba ciertos aspectos de la política de aquel, especialmente el proyecto de revivir a la Gran Colombia; se quejaba también José Gregorio de que quienes habían servido a su lado durante su presidencia hubiesen sido totalmente desplazados de sus posiciones por amigos políticos de José Tadeo. A pesar de estas diferencias, José Gregorio apoyó de nuevo a su hermano a partir de 1857, otra vez como jefe de las Fuerzas Armadas, hasta que José Tadeo fue derrocado en marzo de 1858. Al caer el régimen, el general José Gregorio Monagas fue arrestado en Barcelona por las nuevas autoridades y enviado preso al castillo de Puerto Cabello, de donde se le transfirió al castillo de San Carlos en la barra de Maracaibo. Allí enfermó, y cuando era conducido a la ciudad de Maracaibo para ser atendido, falleció. Sus cenizas fueron trasladadas el 13 de noviembre de 1872 a la iglesia Santísima Trinidad (hoy Panteón Nacional).